EMIR REFIT: del cumplimiento normativo a la excelencia en el Gobierno del dato
Históricamente, hablar de reporting regulatorio era sinónimo de rellenar casillas: qué datos quiere el regulador, cómo los quiere y para cuándo. Era un proceso muy lineal. Sin embargo, EMIR REFIT ha cambiado este enfoque. El reporting ha dejado de ser un simple trámite administrativo para convertirse en un reto para las compañías, obligándolas a gestionar los datos de una forma mucho más rigurosa.
La entrada en vigor de esta regulación no solo ha modificado la información que debe reportarse sobre los derivados, sino que también ha supuesto un refuerzo de los mecanismos de validación y reconciliación, haciendo del dato una pieza fundamental para su correcta ejecución. De hecho, la ESMA (Autoridad Europea de Valores y Mercados) sitúa la validación y la reconciliación entre los elementos fundamentales para garantizar la calidad de la información reportada.
El reto ya no consiste solamente en reportar una mayor cantidad de datos, sino en garantizar que esa información sea consistente, trazable y fiable para los reguladores.
Segunda fase de EMIR REFIT: nuevos campos de reconciliación
La entrada en vigor del nuevo marco de reporting en abril de 2024 supuso varios cambios importantes, entre ellos la utilización del estándar ISO 20022 XML y nuevas reglas de validación y reconciliación.
En abril de 2026 entró en aplicación la segunda fase del régimen de reconciliación previsto en EMIR REFIT. En esta fase se añadieron 61 campos adicionales al proceso de reconciliación, cada uno sujeto a los criterios y, cuando corresponde, a las tolerancias establecidas por ESMA.
A simple vista, puede parecer simplemente una ampliación del número de campos que deben controlarse. Sin embargo, el verdadero impacto está en que, cuantos más datos se comparan entre contrapartes, más importante resulta entender por qué esos datos coinciden o por qué generan breaks.
Una discrepancia puede tener múltiples orígenes: puede estar relacionada con el dato recibido desde una fuente concreta, con una referencia utilizada para calcular un precio, con una diferencia temporal o incluso con la forma en la que dos entidades interpretan y reportan una determinada información.
Por ello, para reducir el número de breaks, es fundamental analizar por qué se producen. El objetivo no debería ser únicamente solucionar una discrepancia puntual, sino también identificar su origen y establecer medidas para mitigar su recurrencia.
Los retos del Gobierno del dato en EMIR REFIT
No todos los datos utilizados en un reporte regulatorio nacen dentro del propio proceso de reporting. Algunos dependen de identificadores, clasificaciones, divisas, características de productos o determinados atributos específicos de cada mercado.
Por ello, el Gobierno del dato se enfrenta a tres desafíos críticos:
- Linaje del dato: debemos poder trazar el recorrido del dato, identificar su fuente y, cuando sea necesario, reconstruir las transformaciones que ha sufrido hasta llegar al reporte final.
- Excelencia en datos maestros unificados: parte de los breaks puede tener su origen en datos maestros no alineados entre las contrapartes. Por ello, es importante que campos como el LEI, el identificador del beneficiario o las clasificaciones de productos dispongan de controles adecuados y procesos de actualización que garanticen su consistencia.
- Propiedad del dato: con un modelo de reporting que contempla hasta 203 campos que reportar, resulta fundamental definir quién es responsable de cada uno. No solo debemos saber quién introduce o transmite la información, sino también establecer quién garantiza su definición, calidad y correcta transformación hasta el reporte final.
Una organización capaz de identificar la trazabilidad del dato, mantener actualizados los datos maestros y definir claramente sus responsables tendrá una mayor capacidad para solucionar los breaks generados y, además, establecer medidas orientadas a reducirlos.
Los breaks como indicador de la calidad del dato
En términos regulatorios, una operación se considera reconciliada cuando los valores reportados por ambas contrapartes en los campos sujetos a reconciliación cumplen los criterios y tolerancias establecidos por ESMA.
Sin embargo, desde una perspectiva operativa, la reconciliación puede aportar mucho más: los breaks pueden actuar como una radiografía de la calidad del dato.
Por ejemplo, dos contrapartes pueden reportar una misma operación utilizando una fuente de datos o un tipo de cambio diferente y generar un break. Esta discrepancia puede producirse de forma puntual, pero también puede responder a un problema recurrente.
Si una misma diferencia aparece una y otra vez, resolver cada break individualmente puede solucionar el síntoma sin corregir la causa que lo está provocando.
Poder identificar su origen y analizar la calidad de los datos implicados puede contribuir a mejorar las futuras reconciliaciones. Además, la información obtenida puede utilizarse para actuar antes de que el dato llegue al proceso de reporting.
Estrategias para reducir los breaks en EMIR REFIT
La reducción de breaks no depende únicamente de actuar cuando aparece una discrepancia. También requiere establecer procesos que permitan anticiparse a los errores y mejorar la calidad de la información antes del envío.
- Pre-conciliación (pre-matching): si esperamos a que el Trade Repository identifique un error de conciliación, ya estamos actuando sobre una discrepancia que se ha producido. Como buena práctica operativa, pueden establecerse procesos de pre-conciliación que permitan revisar y contrastar los datos antes de enviar la información al Trade Repository.
- Herramientas de automatización: frente a la investigación tradicional de errores, fila por fila y mediante hojas de cálculo, la automatización permite identificar patrones, agrupar breaks recurrentes y facilitar su análisis y resolución.
- Establecimiento de estándares en la valoración: compartir metodologías de cálculo y valoración de productos y mantener una comunicación proactiva con las contrapartes puede resultar clave para evitar incidencias. La incorporación de los campos de valoración al proceso hace especialmente relevante la consistencia de los criterios utilizados por ambas contrapartes. Diferencias en las fuentes, inputs o metodologías de valoración pueden traducirse en valores reportados distintos y generar breaks cuando se superan los criterios o tolerancias aplicables.
EMIR REFIT y el futuro del reporting regulatorio basado en la calidad del dato
EMIR REFIT ha supuesto un cambio en cómo entendemos el reporting regulatorio: ya no puede verse únicamente como una obligación de cumplimiento, sino también como un reflejo de la calidad y madurez del Gobierno del dato de una organización.
Las empresas necesitan tener la capacidad de conocer el origen de la información, garantizar su calidad, definir responsables y analizar el origen de los breaks. Esto les permitirá no solo resolver las discrepancias actuales, sino también anticiparse a futuros errores.
En este contexto, convertir los breaks en una fuente de aprendizaje y mejora continua puede ayudar a construir procesos de reporting más eficientes, trazables y sostenibles.
Como hemos visto a lo largo de este artículo, la calidad del dato es cada vez más relevante para las autoridades, que están poniendo el foco en la consistencia, trazabilidad y fiabilidad de la información.
Para las entidades, esto supone un reto en el que ARENA puede aportar su experiencia en el sector financiero y su conocimiento de los procesos de reporting y reconciliación, ayudando a identificar dónde se produce un break, entender qué hay detrás de él y mejorar los procesos que generan la información reportada.